Cuba cuenta en su línea costera con más de 200 playas que se caracterizan por el largo y ancho de la franja arenosa, origen y color de la misa, así como el perfil submarino donde se desarrollan.

Actualmente, más de 40 áreas arenosas bajo el intenso sol insular son bien recibidas por el turismo nacional e internacional. Si decides darte una vuelta por alguna de ellas como buen cubano, debes conocer por qué son parte del grupo considerado como las mejores.

Las playas cubanas forman parte de paisajes alucinantes y paradisíacos. La naturaleza que rodea estos sitios es única y digna de admiración.

Asimismo, la calidad de sus aguas no tiene discusión. Resultan aguas cristalinas y puras. Tan transparentes, que en ocasiones puede distinguirse el fondo el mar en determinadas profundidades. Predominan aguas tranquilas, relajantes, cálidas, de color azul turquesa.

Por otro lado, estos santuarios naturales donde prima la diversidad ecológica, poseen arenas muy finas y blancas en su mayoría. Quien camina sobre ellas recibe el abrazo cálido y suave de sus granos. Muchas personas disfrutan sentarse o acostarse sobre estas arenas, pues acarician el cuerpo.

Según la playa que visites, puedes realizar diversas actividades como buceo, submarinismo, pesca y torneos deportivos en aras de pasar un buen rato y disfrutar de las atracciones del lugar.

Existen playas solitarias, a las cuales solo se accede a través de un medio de transporte marítimo o aéreo, con hoteles y hospedajes cercanos al mar de la Isla.

Hay playas como para satisfacer los variados gustos y corresponder a los ingresos económicos de quienes las visitan.

Pero para el cubano, con tener un sorbo de mar, un sol bien caliente y su familia acompañándolo, es suficiente. Se ubican a la sombra de la vegetación, llevan sus mesas de dominó, un poco de bebida y música para celebrar la ocasión en alguna de las playas criollas.