Leer significa descifrar mensajes, comprender lo que está oculto tras signos, desentrañar, descubrir a través de simples técnicas. No obstante, la experiencia sostiene que no basta con sólo devorar libros, es necesario poseer un conjunto de destrezas que posibilitan reflexionar en torno a los objetivos del texto, viajar a su esencia.

Los cubanos se saben buenos lectores, mi gente. Este hábito les posibilita la creatividad de la cual viven, comunicación, sensibilidad, concentración, el análisis y espíritu crítico ante cualquiera que decida criticar sus situaciones sociales en Cuba. Es sin lugar a dudas un vehículo para el entretenimiento sano.

La Historia reciente de la Isla ha sido narrada desde diversos formatos, soportes, personalidades y manifestaciones del arte. A continuación, Todo Cuba Online desea proponerte 5 libros de escritores cubanos que retratan a Cuba desde diferentes perspectivas.

Alguien tiene que llorar (1995) de Marilyn Bobes, es un libro de cuentos que remueve con sutileza y profundidad en la sicología de sus protagonistas, mujeres inmersas en los conflictos, dudas y frustraciones de una sociedad enfocada en los cambios materiales y espirituales que definirán el final del siglo XX cubano.

El Rey de La Habana (1999) de Pedro Juan Gutiérrez, el autor vuelve a sumergirse en un mundo marginal, de sexualidad desenfrenada y personajes sin esperanzas, que continuarán en sus siguientes novelas: Animal tropical, El insaciable hombre araña y Carne de perro, integrantes también de su “Ciclo de La Habana”.

La neblina del ayer (2005) Leonardo Padura. Moviéndose en un ámbito que colinda con la ilegalidad, devenido librero particular por la difícil situación económica cubana, el ex detective Mario Conde, protagonista de cuatro exitosas novelas anteriores, urgido de esclarecer un crimen que lo implica, hurga en el mundo del cabaret de los años 50 y en el alucinante entramado delincuencial de La Habana contemporánea, obligado a probar su propia inocencia.

En la Habana no son tan elegantes (2009) de Jorge Ángel Pérez, tiene como escenario una depauperada cuartería de La Habana Vieja, y el fuego, destructor y purificador. Este libro cuenta la historia de vida de unos personajes que buscan a toda costa algún éxito, y terminan sumidos en el desaliento y la desesperanza.

El hombre que amaba los perros (2009), de Leonardo Padura que en este caso trata la vida y la personalidad del catalán Ramón Mercader, el hombre designado por el régimen estalinista para asesinar a sangre fría en 1940 al revolucionario ruso. La novela, escrita con la habitual maestría de Padura, resulta además una aguda reflexión sobre la perversión de la utopía socialista en la Unión Soviética.