En pleno proceso de renovación política y económica, Cuba ha conmemorado el sesenta aniversario del triunfo de la Revolución, cuando el actual presidente, Miguel Díaz-Canel, aún no había nacido.

Al acto, al que acudieron las cúpulas del Partido Comunista y de las Fuerzas Armadas, comenzó con un cambio de la guardia de honor en el “altar de la patria” del cementerio en el que se encuentran las tumbas de Fidel Castro, muerto en 2016, y del héroe nacional cubano, José Martí.

En su discurso, Raúl Castro aseguró que la revolución “no ha envejecido” y “está curada de espantos”.