Salvi Pascual, el informático cubano que hace 8 años creó en Miami la aplicación para dispositivos móviles “Apretaste!” para lograr conectar “a miles de cubanos a Internet de la manera más económica y sin censura”, aseguró que una “alternativa rápida” para implantar un servicio de red abierta en Cuba sería colocar repetidores WiFi en la Embajada estadounidense en La Habana y en la Base Naval de Guantánamo, y desde allí lanzar la señal.
El programador considera que esta nueva enmienda aprobada por el Senado norteamericano constituye “una buena alternativa”, pero no implica medidas suficientes para alcanzar el objetivo.
La propuesta presentada por los senadores republicanos por Florida, Marco Rubio y Rick Scott, consiste en constituir un fondo capital y de infraestructura de reserva para facilitar el suministro de Internet a los habitantes de la isla.
Cuba, expuso Pascual, se conecta con cables de fibra óptica que le llegan desde Venezuela, en vez de utilizar los cables submarinos trasatlánticos que pasan cerca de la isla y cuyos propietarios (entidades privadas) se han mostrado abiertos a proveer el servicio a Cuba desde mediados de la década de 2010, asegurando que esto ocurre por “falta de voluntad política” del Gobierno cubano, y no debido a un asunto tecnológico.

El temor del régimen cubano, según el criterio del informático, está en perder el control total de la infraestructura dentro del territorio nacional al conceder algunas libertades, dominio que mantiene a través del monopolio de las telecomunicaciones y única compañía suministradora de Internet en Cuba, ETECSA.
Detalló que las pruebas recabadas sobre los cables de servicio de Internet que comparten Cuba y Venezuela indican que estos no cuentan con el suficiente ancho de banda y el suministro por vía aérea no es una buena opción porque se trata de un sistema mucho más lento y que presenta deficiencias en caso de nublados y mal tiempo. Si Estados Unidos, logra proveer un servicio abierto a los cubanos, esto debería demostrar que la responsabilidad por el pésimo servicio de Internet en Cuba, es de su Gobierno y no del embargo estadounidense.
El joven programador aseguró que no hay ninguna ley internacional que prohíba este proyecto, pues tanto la Embajada como la Base Naval son reconocidos como territorios norteamericanos.
Luego de los sucesos del pasado 11 de julio, cuando miles de cubanos se lanzaron a las calles en protesta y pidieron mejores condiciones de vida, Pascual notó que son pocos los usuarios que usan su app fuera de Cuba. La aplicación para teléfonos móviles emplea el correo electrónico como conexión para burlar la censura, y el 98% de sus usuarios la ejecutan desde la isla, motivo por el cual, se encuentra desarrollando una versión mejorada para captar a los del exterior.
“La versión 8 mejorada” de Apretaste! será presentada a finales de septiembre, la cual, se precisó, es “mucho más rápida y amigable” y consume “menos datos”.
Pascual dijo que pretende estudiar minuciosamente la enmienda que, de acuerdo con un comunicado en la web del senador Rubio, requiere a la Administración de Joe Biden a facilitar “acceso libre, abierto y sin censura a internet para el pueblo de Cuba” e insistió en que las autoridades cubanas tienen el panorama “bien cuadriculado”, así como que cree que “el ‘swtich’ de cortar internet está en la mesa del presidente”.
También aludió a que en la denominada “Primavera Árabe” no fue “tan fácil cortar el flujo de internet “porque” había una infraestructura de internet en manos de compañías privadas “.
Debido a los fenómenos que están sucediendo en Cuba, el Gobierno “sabe que se le va a ir de las manos algún día y está entre la espada y la pared “, afirmó Pascual.
