La Federación cubana de boxeo firmó un «contrato de representación» con la empresa mexicana Golden Ring. En el mes de mayo, púgiles de la isla se presentarán en México.
Estas serán las primeras competencias profesionales en las que participarán los boxeadores cubanos desde 1962.
En el anuncio de este lunes, a través de la televisión nacional, el presidente de la Federación Cubana de Boxeo, Alberto Puig, aseguraba:
«Desde hace tres años y medio estamos trabajando en un contrato que realmente se corresponda con la filosofía del deporte cubano, en el caso de la inserción de nuestros boxeadores al boxeo profesional».
«En una primera etapa, se hará participar un equipo de cinco o seis boxeadores en Europa contra los europeos o en Latinoamérica, que regresarán a la escuela cubana de boxeo», amplió que cuatro boxeadores ya firmaron contratos de cuatro años.
Por su parte, en un comunicado, Gerardo Saldivar, presidente de Golden Ring Promotions, expresó:
«Es un privilegio el haber llegado a este acuerdo histórico con las autoridades deportivas de Cuba, lo que marca un antes y un después en el boxeo».

La exclusión de los cubanos del deporte profesional data desde 1962 cuando ya estaba en el poder Fidel Castro y solo hasta el 2013 fue que hubo un insignificante regreso a este tipo de competencias.
El boxeo pudo debutar en 2014 en competencias de nivel semiprofesional a través del equipo local «Dompteurs de Cuba» que participa en la Serie Mundial de Boxeo (WSB), en la que ganó tres de las cinco ediciones en las que participó hasta el 2018.
Sin dudas en el boxeo, los aficionados cubanos se han mostrado invencibles por mucho tiempo, alcanzando 80 títulos mundiales y 41 olímpicos, aunque, en esta disciplina también ha habido numerosas deserciones, en muchos casos precisamente, buscando la posibilidad de hacer valer su condición.
«Ahora participar en las ligas profesionales va a aumentar nuestro nivel competitivo, ya que vamos a enfrentarnos a boxeadores de alto nivel, como nosotros, y eso nos permitirá seguir en la élite del boxeo», así declaró el boxeador cubano Julio César La Cruz, doble campeón olímpico y campeón del mundo en cinco ocasiones.
