La escasez de refrescos gaseados de producción nacional en Cuba se debe a que no hay latas para envasarlos. Así lo dio a conocer la empresa mixta de bebidas refrescantes Los Portales.
Al informar sus proyecciones de producción de refrescos gaseosos para 2022, la compañía, a cargo del sello Ciego Montero, estima que podrá completar la fabricación de 50 millones de latas. Además, si se optimiza la línea de pomos plásticos, intentarán llegar al envase total de 980 mil hectolitros.
Teresa Tejo Ramos, directora general de esa entidad productora de aguas minerales y refrescos aseguró que, en la estructura actual de su producción de refrescos “el 55% corresponde a la línea de latas y el 45% a botellas PET en formato de 1.5 litros o de 330 mililitros”.
«A partir del 2019, vivimos una situación muy seria con la lata, pues tenemos un endeudamiento por falta de liquidez de financiamiento externo. Esto es lo que ha provocado que, de manera significativa, no podamos seguir trabajando con esa línea», afirmó.
A esto se le añade, expresó la directiva, la casi nula presencia de otros proveedores nacionales. Las Lomas y Ember, empresas también dedicadas a la fabricación de gaseosas cubanas, prácticamente han desaparecido del mercado y no hay datos oficiales acerca de si su manufactura será retomada.
Tejos Ramos también ofreció detalles sobre la distribución de los resultados de la producción de Los Portales. Desde el 2021, el 43% de las latas y pomos de la empresa se destinan a la venta en moneda nacional (CUP), a través de la red de tiendas del Ministerio de Comercio Interior. El 57% restante estuvo reservado a las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC), el turismo y otras entidades, mediante transferencia de liquidez y comercio electrónico.

Las serias afectaciones que sufre la industria del refresco gaseoso cubano impiden la producción de latas y botellas plásticas de refrescos en Cuba, las deficiencias se arrastran desde el 2019 cuando las cifras descendieron abruptamente y se postergó la inversión proyectada para de forma indefinida.
De los 278 millones de unidades, que se completaron entre latas y pomos plásticos en el 2018 que fue el año de mayor esplendor, al siguiente, en 2019, fue de 247.9 millones, mientras que, en el 2020, con las afectaciones por la pandemia, además, la empresa solo consiguió fabricar la mitad de las unidades generadas apenas 12 meses antes y en el 2021, la producción fue de 25 millones para todo el país.
Cuba, ha contraído una deuda financiera muy alta con el único proveedor de latas disponible en el mercado, reveló la directora de Los Portales y añadió que: “como consecuencia de la situación económica por la que atraviesa el país no se ha podido honrar la deuda”.
A su vez, señaló que el mercado de la lata está monopolizado por trasnacionales de Estados Unidos, y Cuba no puede acceder a ellas por el bloqueo. “Si ahora yo contara con dinero suficiente para comprar más latas, nuestro proveedor tiene una situación limitada de producción debido a la escasez de materia prima como el aluminio. El otro mercado al que podemos tener acceso es el chino, pero está muy lejos y se nos encarecen mucho los costos”, prosiguió Tejo Ramos.
«Ahora mismo tuvimos problemas con el formato de 1.5 litros, porque el productor nacional del envase tuvo problemas tecnológicos», acotó.
Para 2022, Los Portales prevé obtener 50 millones de latas de refresco, menos de la mitad de lo que se alcanzó en 2020, y una producción total de 980,000 hectolitros, contando la línea de pomos plásticos.
Sobre los pronósticos negativos de la zafra azucarera, Tejo Ramos expresó que, aunque la empresa ha tenido problemas con el suministro de azúcar desde finales de 2021, ello no ha repercutido en la producción.
Desde hace más de cinco años Ciego Montero trabaja en un programa de reducción de sacáridos, persiguiendo un enfoque saludable y la intención de promover las normas y estándares internacionales en las manufacturas cubanas.
