Entre los cuatro polizones que se ocultaron en el Green Maveric, el barco estadounidense que abastece de pollo a Cuba, con la intención de huir del país, viajaba una mujer llamada Diulis Vázquez, quien confesó que tuvo que disfrazarse de hombre para poder ocultarse.
En entrevista a la cadena Univisión, Vázquez confesó: «Me disfracé de hombre y así pude entrar al barco, disfrazada de hombre, porque allí no pueden estar mujeres».
La mujer y los otros tres hombres fueron devueltos a la isla, tras su detención en la embarcación que tenía por rumbo Nueva Orleans, a donde los cubanos pensaban que llegarían.
«Nos descubrieron y nos hicieron creer que nos iban a llevar a New Orleans, y lo que hicieron fue regresarnos a Cuba», dijo Diulis al reportero Javier Díaz.
Ella, su novio y dos amigos accedieron de manera ilegal al Green Maveric, en el que permanecieron dentro de un bote por unas cuántas horas, hasta que fueron descubiertos.
La pareja de Diulis se llama Andry Toledano, trabajador del puerto de la Bahía de La Habana con otro de los polizones. El cuarto integrante de la arriesgada aventura es un amigo del barrio llamado Dayroh Alfonso.
La chica cuentó a América Tevé que fueron sorprendidos por un ruso, a quien le suplicaron que les permitieran continuar dentro del barco y los soltaran en cualquier sitio, pero fue en vano.
El desenlace fue decepcionante para los cuatro polizones cuando, al despertar, ya la tripulación había puesto al corriente a la Guardia Costera de la isla, quienes se encargaron de regresarlos al país.
De acuerdo con el diario 14yMedio, los tres hombres se encuentran detenidos en Villa Marista, una de las sedes de la Seguridad del Estado cubano, mientras la chica fue dejada en libertad.
