Amelia Calzadilla, la cubana que causó tremendo revuelo en las redes sociales tras publicar un video en el que llamó por su nombre a quienes considera como máximos responsables de la crisis que pasan tanto ella y su familia como tantas familias cubanas, divulgó un nuevo mensaje.
En esta ocasión, a pesar, de que Amelia reconoce que se ha mantenido mucho tiempo sin compartir o denunciar las incesantes afectaciones y escaseces que atraviesan los cubanos de a pie consideró que la realidad es que decenas de cubanos están dando muestras de valentía manifestando su descontento por las diferentes vías.
El video que se volvió viral fue solo una acción más dentro de las que van teniendo repercusión en toda la isla, aseguró Calzadilla, y seguirá denunciando lo que sea que le afecte a ella o a quienes ama.
“Este pueblo está hablando y gritando lo que está en su alma», dijo la cubana, quien además denunció que ha sido víctima de ataques en redes sociales, pero que acepta y respeta «todas las opiniones».

«De los ataques paso ampliamente porque entiendo que parten del desconocimiento (que en estos días sobra), del compromiso absurdo, de los beneficios personales e incluso del surdo de creer ciegamente sin corroborar la información e idealizar figuras», destacó.
Ante la cada vez más agudizada crisis económica, policía y social que se vive en Cuba, por estos días los cubanos no solo se han valido de las redes sociales, sino que también muchos han tomado el espacio público para realizar sus protestas.
La semana pasada fue noticia las manifestaciones de vecinos de la localidad de Los Palacios, en Pinar del Río. Los pobladores del lugar salieron a las calles y tras cantar las notas del Himno Nacional hicieron sonar calderos y corearon frases contra la policía y el gobierno.
En la noche del pasado jueves 21 de julio, ante los continuos apagones, residentes de las localidades de Jagüey Grande, en la provincia de Matanzas; y de Sagua la Grande y Caibarién, en Villa Clara, protestaron en las calles, exigiendo al gobierno soluciones ante la precaria situación existente.
