El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, lanzó una fuerte crítica a través de su cuenta oficial en X (anteriormente Twitter), al cumplirse 64 años de la oficialización del embargo comercial de Estados Unidos contra la isla. El canciller calificó la medida no solo como una política fallida, sino como un esquema de lucro para sectores políticos específicos.
El petróleo: El nuevo frente del conflicto
Rodríguez Parrilla alertó sobre un recrudecimiento en las presiones de Washington, señalando un intento por internacionalizar lo que llamó un «terrible bloqueo de petróleo». Según el diplomático, estas acciones buscan asfixiar el suministro energético del país, lo que derivaría en consecuencias humanitarias de una magnitud nunca antes vista para la población civil.
Un negocio para los «políticos anticubanos»

En su mensaje, el canciller fue enfático al señalar que el mantenimiento de estas sanciones durante más de seis décadas ha servido para alimentar los intereses financieros de terceros:
«El sufrimiento y la asfixia económica del pueblo cubano ha sido un negocio rentable para políticos anticubanos y asalariados, quienes continúan enriqueciéndose con los fondos del contribuyente estadounidense».
Estas declaraciones se producen en un contexto de tensiones sostenidas, donde el gobierno cubano sostiene que el bloqueo es el principal obstáculo para el desarrollo nacional, mientras que sectores en EE.UU. defienden la medida como herramienta de presión política.
