Existen nombres que cuentan una historia solo de unirse en una oración, y más aún, nombres que elevan el orgullo musical de un país. En Cuba, tierra de ritmos y sabores natos, esa oración podría ser interminable.

Las mujeres han sido fuente de inspiración para artistas en todas las culturas desde tiempos inmemoriales. Surgen así canciones de ensueño que narran sucesos de idilios prohibidos, consumados o nunca concretados.

Dicen los que saben que, en la Isla, la composición más antigua dedicada a una fémina es el Son de la Ma Teodora. También se encuentran La Bayamesa, La Sandunguera y La Mujer de Antonio.

Todo Cuba Online te recuerda nombres de féminas que han marcado hitos en la tradición musical cubana:

Yolanda: El trovador Pablo Milanés estuvo casado con Yolanda Benet entre 1969 y 1973. De esta relación nacieron tres hijas y una de las canciones más profundas y emotivas de la Nueva Trova Cubana.

Olga: Personaje real. Olga Moré Jiménez se hizo famosa gracias al pregón tan peculiar con el cual vendía sus tamales: ¡pican, no pican! Parece que algunos miembros de la orquesta Fajardo y sus estrellas consumían los ricos tamales y compusieron este cha cha cha.

Ofelia: Al ritmo Calipso, los Zafiros inmortalizaron a este personaje de la realidad cubana en una bella canción.

Longina: Resulta una de las más bellas composiciones de Manuel Corona en 1918. Se inspiró en una mujer de tez negra. También escribió Mercedes y Aurora. Parece que se enamoró mucho.

Bárbara: Santiago Feliú se casó muy joven con esta mujer cubana. Después compuso otras con varios nombres, pero nunca como la primera.

María del Carmen: Un tema musical envuelto en disímiles mitos sobre aquella María del Carmen de Noel Nicola, escrito en los años 70. A ciencia cierta no se sabe qué mujer fue la que inspiró al autor.  

Yuneisy: Aquí Frank Delgado, trovador cubano, en su canción Cuando te vi escribió sobre un amor prohibido entre dos niños, quizás recreando su infancia.

Pues sí, estos nombres de antillanas han suscitado incontables canciones, que expresan el sentir de sus autores hacia la mujer cubana, dulce y feroz a la vez.