A consecuencia de la epidemia del COVID-19 los vuelos en la mayor las Antillas desde y hacia México han sido reducidos, sin embargo, desde inicios de este año, el país azteca se ha convertido una vez más en una de las principales vías de los cubanos que desean emigrar a los Estados Unidos.
Comprar un boleto a Cancún, con dicha finalidad, ha adquirido costosa preferencia. Antes de esta crisis, un boleto de ida y vuelta podía conseguirse en La Habana por el equivalente a 200 dólares, sin embargo, ahora:
“Se están pagando mil dólares por viajero para saltar la cola de espera en el aeropuerto y viajar a Cancún”, fue la declaración anónima a CubaCute de un cubano que junto a esposa también buscan la manera de salir del país “sin arriesgarnos a hacerlo en una lancha”, precisó la fuente.
“La idea es llegar de cualquier forma a México, aprovechando que tenemos visa, y de ahí continuar por tierra hacia el norte y cruzar la frontera porque nos han asegurado que ahora la cosa está suave para que los cubanos podamos entrar a Estados Unidos”, dijo el entrevistado.

Sobre la interrogante de utilizar la vía de Cancún, respondió: “Qué va, no me alcanza la plata, serían dos mil dólares por los dos lo que tendríamos que pagar para después comprar el pasaje, y tenemos que calcular además lo que nos costaría llegar al norte de México y pasar al otro lado”.
Según ha confirmado el mencionado sitio, el consulado de México en La Habana, le confirmó que “por el momento no se están dando citas para la atención al público”.
Aun no existe pronunciamiento ni de La Habana ni de Washington, de una disposición para que cubanos puedan ingresar por tierra a Estados Unidos, sí se mantiene vigente y se cumple con la repatriación de todos los ilegales cubanos interceptados en el mar. Estos intercambios se mantienen formalmente por los dos gobiernos desde que la administración Trump desmontó la política de acercamiento a Cuba del anterior presidente Barack Obama.
La Guardia Costera de Estados Unidos devolvió el pasado 1 de junio a Cuba “a 46 balseros interceptados en el mar en cuatro operativos separados de medios navales y aéreos cerca de los cayos de Florida”, donde radica la mayoría de la migración cubana hasta el país.
