El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, salió al paso este lunes ante las especulaciones políticas recientes, desmintiendo categóricamente la existencia de negociaciones ocultas con la actual administración de Estados Unidos. A través de un comunicado oficial, el mandatario aclaró que los únicos intercambios vigentes se limitan estrictamente a contactos técnicos en el ámbito migratorio.
En un mensaje difundido a través de su cuenta en la red social X, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba fue tajante:
“No existen conversaciones con el Gobierno de EE.UU., salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio”.
Una postura histórica de diálogo con condiciones
A pesar de negar las conversaciones actuales, Díaz-Canel aprovechó la coyuntura para recordar la posición diplomática que La Habana ha mantenido durante décadas. El presidente subrayó que Cuba siempre ha estado abierta a un diálogo «serio y responsable» con cualquier administración estadounidense, incluida la actual.
Sin embargo, el mandatario enfatizó que dicho diálogo debe cimentarse sobre bases innegociables:
- Igualdad soberana.
- Respeto mutuo.
- Apego a los principios del derecho internacional.
- Beneficio recíproco.
- Sin injerencia en los asuntos internos y con pleno respeto a la independencia de la isla.
Respuesta ante la retórica de Trump y el «Gabinete»
Las declaraciones del líder cubano surgen en un contexto de tensión, marcado por lo que calificó como «crecientes amenazas» y declaraciones «irresponsables e injerencistas» por parte del expresidente Donald Trump y miembros de su entorno político.
Díaz-Canel señaló que el endurecimiento del bloqueo económico no tiene justificación en las acciones de los cubanos residentes en el exterior. Por el contrario, argumentó que muchos ciudadanos de Cuba han sido «empujados allí por esa política fallida y por los privilegios de la Ley de Ajuste Cubano».
El presidente denunció que la comunidad cubana en el exterior es ahora «víctima del cambio en las políticas hacia los migrantes y de la traición de los políticos de Miami».
Cumplimiento de acuerdos migratorios
Para finalizar, el jefe de Estado recordó que existen acuerdos migratorios bilaterales en vigor y aseguró que Cuba los cumple «escrupulosamente».
Haciendo un llamado a la diplomacia civilizada, Díaz-Canel concluyó advirtiendo que el futuro de las relaciones bilaterales no puede construirse sobre la hostilidad:
“Como demuestra la historia, las relaciones entre EE.UU. y Cuba, para que avancen, deben basarse en el derecho internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica”.

