El director del Centro científico N.F. Gamalei, Alexander Gintsburg, dio a conocer que la tercera etapa de pruebas de la vacuna rusa contra la pandemia de Covid-19, tras su registro oficial, se realizará de forma ambulatoria en voluntarios.
Gintsburg señaló que en la tercera etapa las pruebas serán más simples que en las dos primeras de exámenes clínicos con la nueva vacuna. Los voluntarios solo vendrán a los hospitales a hacerse las pruebas y regresarán a sus hogares, después que se les tome muestras de sangre en el primer día de los exámenes para tener un punto de partida al verificar la formación de anticuerpos, apuntó. En comunicación anterior había informado que todos los voluntarios estarían debidamente asegurados y recibirán compensaciones.
A finales del presente mes, Rusia, iniciará la vacunación con el personal médico y profesores por el contacto cercano con pacientes y para la seguridad de los menores. No existe aún un protocolo final pos-registro de las investigaciones.

Por una encuesta aparecida en el sitio Spravka bracha, el sondeo mostró que solo el 24 por ciento de los galenos deseaba vacunarse. Gintsburg calificó este hecho como un intento de desacreditar la vacuna. La competencia por el mercado de fármacos y, en específico por la nueva vacuna, es muy fuerte y por ello se intenta desacreditar a Rusia, estimó el funcionario y advirtió que las personas o rebasan una versión fuerte de la Covid-19 para contar con inmunidad prolongada o se vacunan.
Por ahora, la vacuna sale con un límite de edad de entre 18 y 60 años, pero ya cuenta con un pedido de mil millones de dosis en 20 países, incluidos cinco en América Latina. Vietnam solicitó 160 millones de dosis y podrían sumarse otros estados como Uzbekistán, Moldova o Sudáfrica.
Rusia estaría interesada en establecer la producción de su vacuna en Cuba, mientras con el estado brasileño de Paraná se concretan condiciones para su producción.
