«Vamos, mima, que vamos a meter pa’ batido. Dame la bendición, y mi primer concierto en los Estados Unidos, si tú me trajiste hasta aquí, que sea para triunfar. Que con la voz mía yo cautive a toda esa gente que está allá afuera», pidió La Diosa minutos antes de salir al escenario que la acompañó en el sueño suyo de «calentar» Miami.
Pablo Alfonso, su hermano, la dedicó unas palabras que resumen la felicidad de los seguidores de la cantante. «Ya no puedo decirte hermanita, esta vez el niño fui yo».
La presentación fue un éxito a todas luces. Minutos antes del comienzo del show, casi todas las entradas estaban agotadas.
El público gozó de un espectáculo de lujo con bailarines, pantallas gigantes y un escenario de primera.
El Watsco tiene capacidad para 9,000 personas y la cantante artista lo repletó a pesar de las críticas en las redes.
