El secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Chad Wolf, informó a través de su cuenta de Twitter que las fronteras de estados Unidos con sus vecinos del norte y el sur Canadá y México, estarán cerradas hasta al menos el 21 de diciembre.

“Para continuar evitando la propagación de la enfermedad, los EE. UU, México y Canadá extenderán las restricciones sobre viajes no esenciales hasta el 21 de diciembre”, subrayó Wolf y añadió:
“Estamos trabajando en estrecha colaboración con México y Canadá para mantener abiertos el comercio y los viajes esenciales y, al mismo tiempo, proteger a nuestros ciudadanos”.
Las medidas implementadas desde el 23 de marzo, como consecuencia de la situación sanitaria que atraviesa el mundo, se han ido extendiendo por un período de 30 días cada mes y ya sobrepasan el octavo período.
Por su parte, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, en su cuenta de Twitter publicó que “Los viajes no esenciales entre nuestros dos países (Canadá y EE. UU) siguen restringidos hasta al menos el 21 de diciembre”.
El Ministro de Seguridad Pública y Preparación para Emergencias de Canadá, Bill Blair, utilizando la misma vía comunicó que las medidas de cierre de frontera “continuarán basándose en los mejores consejos de salud pública disponibles para mantener seguros a los canadienses”
El acuerdo sostiene que el comercio y los viajes esenciales no se vean afectados, y que la Oficina de Aduana y Protección Fronteriza de EE. UU ya no detendrá a los inmigrantes ilegales en instalaciones de detección en su territorio, sino que los devolverá a su país de entrada ya sea México o Canadá.
Los viajeros que esperan ingresar a Canadá desde los Estados Unidos, según el gobierno deben cumplir como requisitos, demostrar que viajan con un propósito esencial o que son familiares directos de alguien en Canadá, el viajero no debe presentar signos o síntomas de la enfermedad y debe tener un plan de cuarentena de 14 días.
Aunque los funcionarios del gobierno anunciaron múltiples extensiones a medida que los casos han continuado aumentando en Estados Unidos, fundamentalmente, Canadá ha comenzado a permitir que los miembros de la familia extendida que viven en los Estados Unidos soliciten una exención que les permita viajar al norte siempre que cumplan con los requisitos y de igual forma los legisladores han pedido al presidente Donald Trump que haga lo mismo de su lado.
