El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), dio a conocer que su país adquirirá la vacuna cubana Abdala contra la COVID-19, al respecto declaró este jueves:
“Hay un acuerdo con el Gobierno de Cuba para adquirir vacunas, nada más que todavía no se ha podido concretar”.
En la conferencia de prensa matutina desde el Palacio Nacional, AMLO explicó que esto es resultado de la relación de cooperación “sobre todo en el campo médico con Cuba y vamos a seguir trabajando juntos”, puntualizó.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de México, el pasado mes de agosto, afirmó que el biológico logrado por Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba, “es elaborado con la proteína recombinante del dominio de unión al receptor del virus SARS-CoV-2”.
López Obrador hizo referencia también los más de 40 mil millones de pesos que la federación ha destinado para la adquisición de vacunas y garantizar el abasto. Hasta ahora, México ha aprobado ocho vacunas anticovid para su uso de emergencia: Pfizer, AstraZeneca, Sinovac, CanSino, Sputnik V, Moderna y Janssen, además de Covaxin, que todavía no se aplica en el país.

El presidente dijo que está esperando las decisiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que, si se requiere médicamente, se vacune a todos los menores de 18 años e insistió de nuevo a la OMS para que autoricen las vacunas que han demostrado “eficacia” y han “salvado vidas” sin causar daños.
Al respecto, el presidente del país azteca dijo también que enviará una carta al organismo para que “no tarden y se autoricen” las vacunas. Millones de personas, incluso menores de edad, ya se han vacunado y no presentaron casos graves por reacción de la vacuna, aseveró.
AMLO se refirió al hecho de que Estados Unidos aceptó la entrada a su territorio de personas inmunizadas con vacunas no elaboradas por ellos y a su vez lamentó que en algunos países no se permita la entrada a personas vacunadas con marcas distintas a las que están aprobadas en sus territorios.
“No es posible que porque haya una vacuna que se produce en un país con un sistema político, se le trate de marginar”, señaló.
