Al piloto cubano Rubén Martínez Machado, que llegó el pasado mes de octubre a Miami a bordo de una avioneta AN-2, le fue concedido este jueves el asilo político.
El joven tenía un futuro incierto desde que huyó de la isla y permanecía en un centro de detención para migrantes. Su abogado, Eduardo Soto, había apelado una decisión judicial anterior, luego de que un juez le negara la fianza.
Martínez Machado llegó al sur de la Florida el pasado 21 de octubre en una avioneta rusa de fumigación que empleaba para trabajar.
Soto dijo entonces que la fiscalía había solicitado que permaneciera detenido debido al robo del avión en el que llegó Martínez Machado, lo que debe ser tratado como un crimen.
En tanto, el abogado explicó que la intención de Martínez no fue en ningún momento robar la aeronave, sino usarla como un medio para escapar del régimen cubano.
De acuerdo con su abogado, el testimonio con mayor peso en el juicio, que duró más de cuatro horas, fue el de su hermana, que habló vía Zoom desde Cuba. También tuvo un peso significativo el testimonio de otro piloto cubano que ganó su caso de asilo hace más de 30 años.
«Entiendo que es bien injusto lo que le están haciendo. Es el primer piloto en la historia del éxodo que yo conozco que ha sido sujeto a tantos meses de prisión. Yo creo que el que más estuvo fui y yo y fue una semana», dijo.
Al menos ocho pilotos cubanos han escapado de Cuba en una aeronave, y todos han permanecido en Estados Unidos.
Ahora el abogado de Rubén Martínez asegura que el gobierno no reservó apelación, por lo tanto, el asilo y la decisión de otorgárselo es definitiva. «Ya no hay camino para atrás», sentenció.
