El gobierno de La Habana autorizó a partir de este miércoles la apertura de playas y piscinas (estas últimas al 50% de su capacidad), siempre con uso obligatorio del nasobuco, excepto cuando los bañistas se internen en el agua.
De acuerdo con el periódico local Tribuna de La Habana, en el caso de las playas no habrá ómnibus de refuerzo como consecuencia de la situación económica que atraviesa el país, por lo que se recomienda asistir de forma ordenada y cumpliendo con las regulaciones epidemiológicas.
Además, a partir de esta jornada, se autoriza también la estancia en las áreas del Malecón, siempre observando las medidas sanitarias para prevenir contagios con el coronavirus.
También podrán realizarse ejercicios físicos en la vía pública y en los gimnasios, incluyendo los locales que tienen ventilación artificial, los que deberán cumplir con el distanciamiento físico y la desinfección de los equipos cada vez que se usen, lo cual será verificado por los órganos provinciales de inspección y control.
Según Tribuna, esta medida se toma teniendo en cuenta el descenso sostenido de casos confirmados con la enfermedad en las últimas ocho semanas y el avance de la campaña de vacunación.
Desde este 24 de septiembre un grupo de restaurantes y pizzerías estatales de La Habana restableció el servicio a la mesa. Las unidades, cumpliendo con las medidas higiénico-sanitarias establecidas, lo hacen a través de reservaciones con un día de antelación, por vía telefónica, en el horario de 10:00 a.m. a 5:00 p.m.
Asimismo explica que para cumplir con el horario de cierre nocturno de circulación en la provincia, se estableció la prestación de los servicios de estas instalaciones hasta las 9:30 p.m.
La Habana reportó este 29 de septiembre 376 nuevos casos de Covid-19 de los 5,617 diagnosticados en todo el país.
