Una “comisión especial” en Cuba investigará las causas del apagón que dejó a oscuras a millones de cubanos en la noche de este viernes

Debido a un fallo en una de las líneas eléctricas de la región oriental de Cuba que provocó un apagón masivo en horas de la noche del viernes la Unión Eléctrica de Cuba (UNE), ha comunicado la creación de una «comisión especial» para investigar las causas del echo que dejó a oscuras a millones de cubanos en la noche de ayer viernes.

El corte eléctrico causó daños en el servicio completo de las provincias de Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, y afectaciones en el resto de las regiones del país, que se extendieron por toda la madrugada, según informó la compañía estatal en una nota de prensa.

Debido a ese fallo, añadió, hay una “oscilación de frecuencia en el sistema” y las salidas de operación de las unidades generadoras de las Centrales Termoeléctricas “Lidio Ramón Pérez” en Holguín, “Antonio Maceo” en Santiago de Cuba y la Central Eléctrica de Fuel Oil en Moa (Holguín).

Aún no ha sido posible restablecer en su totalidad la afectación generada al sistema nacional, por lo que la UNE se encuentra trabajando para su restablecimiento.

Hace apenas una semana, la UNE anunció más apagones por las “limitaciones tecnológicas y averías” en una de las centrales termoeléctricas del país.

Una “comisión especial” en Cuba investigará las causas del apagón que dejó a oscuras a millones de cubanos en la noche de este viernes

Si bien es cierto que desde los años 90 los llamados apagones en Cuba, que suelen durar varias horas al día son frecuentes, desde hace unos meses se han intensificado como consecuencia de la grave crisis económica que atraviesa el país.

Por lo general, el Gobierno atribuye las interrupciones del suministro eléctrico a averías y limitaciones de combustible y acusa a Estados Unidos de tratar de bloquear el abastecimiento de este a la isla desde terceros países, especialmente Venezuela, en virtud de las sanciones que Washington impone a ambos países.

Cuba depende en gran medida del petróleo extranjero para producir energía y busca cambiar su matriz energética para que en 2030 el 24 % de la energía (alrededor de 2.300 megavatios) provenga de fuentes renovables.

La realidad del país es que, debido a las carencias de recursos para adquirir combustible, la imposibilidad de comprar piezas para reparar las termoeléctricas y el grado de desgaste con que cuentan las plantas generadoras de electricidad, Cuba, atraviesa una de las mayores crisis de generación eléctrica de los últimos 30 años.

A esta situación se suma la escasez de alimentos, medicinas, la falta de transporte y el notable impacto de la COVID-19 en la vida de los cubanos, lo cual hace previsible un nuevo estallido social de igual o mayores proporciones al ocurrido el pasado 11 de julio.

En el programa de la televisión cubana Mesa Redonda, este jueves, los principales directivos de la Unión Eléctrica y el Ministerio de Energía y Minas coincidieron en que probablemente la generación eléctrica en la isla no se resuelva hasta finales del año, pero sin reconocer que la situación actual no es un problema de generación ni de mantenimiento, sino que es por falta de combustible.

Últimos artículos

Artículos relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí