Varadero con sus maravillosas playas reflejo de los daños de la economía cubana

El principal balneario de Cuba, Varadero, continúa siendo un perfecto recreo en cualquier época del año, no obstante, hasta este maravilloso destino turístico del Caribe, está viendo pasar las temporadas sin apenas clientes en las instalaciones que se mantienen prestando servicios.

La pandemia de la COVID-19 ha afectado la economía de muchos países, dada las medidas restrictivas que son necesarias aplicar para controlar su propagación debido al alto nivel de contagio que asiste a la misma y Cuba no ha escapado a esa realidad.

Las maravillosas playas de este paraíso matancero a lo largo de 22 kilómetros, solían acoger a 30.000 turistas cada día en sus más de 60 hoteles y cientos de casas de renta en el pueblo aledaño de apenas 6.000 habitantes, todo esto antes de la aparición de la pandemia.

Cuba, es uno de los países más severamente afectado en su economía debido en mayor parte a su casi total dependencia a su industria turística. La drástica caída de entrada de turistas dañó cada renglón de la economía nacional, lo que provocó una bajada de ingresos, pérdida de empleos, calles desiertas, mercados de artesanías vacíos y restaurantes con las cortinas bajas, por ejemplo.

En Varadero, resultaba habitual un escenario lleno de vida, risas y diversión, muchísimas tiendas y restaurantes a disposición y buenas ofertas de ocio nocturno, pero ya en el 2019 aparecían indicios de una desfavorable situación en cuanto a la afluencia de turistas a la isla.

Varadero con sus maravillosas playas reflejo de los daños de la economía cubana

 De acuerdo a cifras oficiales del Ministerio de Turismo, se recibieron 4,3 millones de visitantes en todo el año (9% menos que en 2018), y la pandemia fue la gota que colmó el vaso, aunque, ya el panorama se tornaba sombrío por la influencia de las sanciones de Estados Unidos hacia Cuba y demás factores.

En el 2020, la nación caribeña recibió apenas un millón de turistas en todo el año (la mayoría en el primer trimestre) y fue la peor tasa turística del país. En ese momento, se cerraron los aeropuertos y se implantaron numerosas medidas sanitarias preventivas como las cuarentenas.

La delegada del Ministerio de Turismo en la provincia de Matanzas, Ivis Fernández, aseguró que de marzo a julio hubo un cierre total de actividades en Varadero, centrándose en el mercado interno desde los meses del verano hasta septiembre, luego la situación fue mejorando muy lentamente desde que las fronteras nacionales reabrieron en octubre y la actividad turística fue recobrándose de forma gradual. Luego, con los rebrotes de enero, la situación retrocedió nuevamente.

Unas 18.000 personas laboran en Varadero, mayormente residentes de las localidades contiguas como Cárdenas, Boca de Camarioca y Santa Marta, para los cuales el escenario está siendo muy complejo, un ejemplo, en el hotel cinco estrellas Meliá Internacional, con 946 habitaciones, servicio “all inclusive”, que es de los pocos que permanece abierto, daba empleo en sus mejores etapas a un millar de personas, y la semana pasada solo tenía trabajando alrededor de 190 personas.

Su director general, el mexicano José Antonio Ramírez, dijo que en este momento están “enviando el mensaje de que se puede hacer turismo a pesar de la pandemia”, por supuesto, adecuándose a las normas sanitarias.

La realidad es que, por el momento ni Varadero ni Cuba, avizoran un mejor panorama para el sector turístico, aun cuando se prevé la inoculación masiva que proveerá cualquiera de los candidatos vacunales que se producen en Cuba.

Últimos artículos

Artículos relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí