Las colas en Cuba resultan la forma más común que tenemos los criollos para socializar. Miren que peleamos, pero nos encanta hacer fila detrás de alguien.
Ya es característico de los cubanos. Lo primero es mucha paciencia. ¡Cuánta debe tener el cubano! Sabemos cuándo llegar a una cola, pero no el momento de irnos.
Si eres de los que hace colas (muy difícil que no lo seas en la Isla), sabrás que antes de pedir el último, debes mirar si entre los primeros está el vecino o el amigo y animarte a saludarlo. Además de cortesía, eso se llama colarse.
Señoras y señores, hacemos colas hasta por los asuntos más sencillos e ilógicos. Mejor súmate y descubre cuáles son. Todo Cuba Online te muestra.
Por funciones biológicas y naturales necesitamos realizar el acto de la micción. Si te agarra en plena calle y no hay donde esconderse, ahí comenzará el problema. En la Isla no hay baños públicos en demasía, por lo que se harán las colas en zonas urbanas para poder utilizarlos. Mejor aguanta un poco hasta que llegue tu turno.
Otra cola muy popular que realizan los antillanos es frente a un teléfono público para poder comunicarse. No todos tienen servicio de telefonía fija en casa ni celular, por lo que en la primera pública se amontonarán las personas.
Para coger el pan, los criollos necesitan hacer cola. No importa si es en la bodega o en la panadería más cercana siempre habrá que esperar al último para poder tener tu pan de cada día. Llegas y ya está la fila conformada.
Asimismo, ni se te ocurra pensar en ir al Coppelia y sentarte a consumir helado automáticamente en una mesa. Mejor prepárate a hacer una de las colas más famosas de Cuba mientras esperas tu turno para el helado, puede hasta doblar las famosas esquinas del establecimiento.
Y si eres de provincia y llegas a una piquera para abordar un taxi directo a tu tierra o siendo de la propia ciudad para viajar hasta tu destino, allí habrá pasajeros que han marcado para tomar su asiento cuando llegue el auto. Cosas de cubanos mi gente.

