La Unión Eléctrica de Cuba anunció en sus redes sociales una comparecencia el próximo lunes 28 de diciembre del Ministro de Energía Liván Arronte en la Mesa Redonda, para ofrecer informaciones «de gran interés».
Al parecer, el plato fuerte entre los temas a tratar será la tarifa eléctrica anunciada por la Empresa a partir del primero de enero, causante de numerosas críticas entre los cubanos por el elevado costo que supondrá.
Es de esperar que se produzca una rebaja de la tarifa, dado que el propio presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez dijo en el Parlamento el pasado 17 de diciembre que «se revisará lo que haya que revisar y se corregirá lo que deba y pueda ser corregido».
Según el gobierno, para conformar la nueva tarifa eléctrica como parte del inicio del ordenamiento monetario y cambiario, fueron muchas las variables tomadas en cuenta con el propósito de «no dejar desamparado a nadie».
Para la nueva tarifa de electricidad existe un subsidio de 17 mil 800 millones de pesos y para Marino Murillo, al frente de la Tarea Ordenamiento, «había dos caminos, uno de ellos era subir el salario a niveles más altos que los planteados y se quitaba todo el subsidio a la tarifa de electricidad, para que cada cual lo pagara con su salario, pero económicamente no es lo más acertado ahora».
La electricidad es uno de los productos de mayor consumo masivo y el nivel de electrificación de las viviendas en el país es muy alto, por encima del 99 por ciento.

La facturación integral de la electricidad que sirve al sector residencial podría andar cerca de los 34 mil millones de pesos, por lo que el gobierno argumenta que el subsidio es parte de un 50 por ciento de lo que se debería cobrar.
De otra parte, Murillo dijo que la canasta de referencia de bienes y servicios que se conformó, respalda la electricidad. De mil 528 pesos que se calcularon para cubrirla, unos 750 pesos son para alimentos, el resto tiene otro consumo donde está incluido ese servicio.
