Ya habíamos hablado en el post anterior de lo que sucede cuando un cubano decide visitar un hotel en Cuba, cualquiera que sea. Si miras con atención, podrás saber quién es el isleño a tu alrededor. Responde a las siguientes actitudes. Todo Cuba Online quiere mostrarte otras que quizás no conocías:

Los cubanos les encanta participar en concursos. Con frecuencia y como parte de las actividades dentro de la instalación, se organizan algunos sobre las diferentes temáticas. Aprovechan el instante para hacer gala de sus habilidades, sobre todo el canto y el baile, atrayendo la atención de los extranjeros alojados en el hotel.

Asimismo, no tienen sentido del tiempo. Las horas pasan y los criollos ni se percatan. Lo mismo se bañan a la medianoche, que comen a las 10 de la noche, que desayunan a las 11 de la mañana. No hay horarios, solo disfrute.

Como siempre, priorizan las relaciones personales. No hay cubano que vaya a un hotel y no salga con un amigo extranjero. Estos encuentros “bilaterales” son de lo más pintorescos. Los isleños le enseñan cómo bailar un son, cómo cantar, jugar dominó o le hacen historias de su país.

Por otro lado, cuando los cubanos descubren que tienen más propuestas televisivas que las 5 habituales en su casa, se desordenan. Muchos se quedan buena parte del tiempo viendo series, películas o shows que jamás soñaron ver en vivo.

Finalmente, cuando llega el día de irse, el cubano acapara todo lo que puede. Por gusto no llevaron maletines, jabas y mochilas. Antes de que le quiten la manilla, se llevan jabones, champús, todo el papel sanitario que vea, cremas, lociones y algo de comida si pueden ponerse de acuerdo con el personal del hotel.

Así son los hijos de la Mayor de las Antillas cuando deciden ir a una instalación de este tipo. Si es la primera vez, pues arrasarán, pero siempre del mejor modo posible. Únete a ellos y disfruta de sus peripecias.

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